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Municipales Olavarria en lucha

Diario El Popular

Aseguran que sostendrán la lucha hasta conseguir mejores salarios
Se agranda el campamento de los municipales con adhesiones de trabajadores de la región
Como no hay acercamiento entre las autoridades municipales y sus trabajadores, éstos prometen manifestarse hasta lograr una respuesta que los beneficie. Agrandaron el campamento para demostrar que no están dispuestos a retirarse por desgaste. Estiman que la gestión de José Eseverri abrirá la puerta a una solución.

El ingreso al Palacio San Martín está rodeado. Las carpas que instaló el Sindicato de Empleados Municipales son las anfitrionas incómodas para los funcionarios que todos los días deben pasar por ahí. Y amenazan con aumentar los refugios en la vereda mientras no consigan aumentos en el sueldo.

Están convencidos de que en algún momento alguno de los funcionarios aceptará una negociación que los favorezca y prometen mantener los reclamos hasta que eso suceda. Como mensaje para demostrar que no importa el tiempo que deban pasar en San Martín y Rivadavia, ayer colgaron remeras, repasadores, medias, corpiños y bombachas de un improvisado cordel, como si la mudanza de hogar ya se hubiera concretado a esa esquina.

Tres carpas, carteles que explican la lucha, banderas sindicales, bombos, mate, reposeras, empleados y dirigentes que mantienen presencia y la "Marcha de la bronca" que se escucha a cada rato. Quieren un aumento urgente de los salarios, que consideran indignos e insultantes.

Los municipales recurren a las comparaciones para tener una dimensión de sus sueldos. Ya expusieron la brecha existente entre lo que gana un empleado de una categoría baja con lo que gana un funcionario. Y se amargan.

Al buscar otros ejemplos en la región también se amargan, por la situación olavarriense. Ayer mismo llegó a nuestra ciudad un grupo de empleados municipales de Tapalqué para solidarizarse con la lucha local, ya que ellos también debieron transitar un periodo de áspera disputa hasta lograr mejoras.

Cinco empleados municipales de aquella ciudad admitieron que en septiembre del año pasado mantuvieron un enfrentamiento con el gobierno y hasta que no les aumentaron el salario básico a mil pesos no abandonaron la lucha. Esta incluyó carpas frente al municipio, quema de neumáticos y una agitación permanente que se extendió una semana hasta lograr lo que pedían.

Según explicaron los empleados de Tapalqué, ese municipio de 8 mil habitantes, con 17 millones de presupuesto y 400 empleados en planta permanente están cobrando luego de ese intenso reclamo 1.000 pesos de básico, además de 200 pesos en tickets canasta.

Los olavarrienses, indignados, mostraron que sus básicos son de 110 y 230 pesos, en el marco de un municipio tremendamente más poderoso que su vecino, con mucho más recursos y donde "la voluntad política es otra". Para equilibrar la comparación, el secretario general del sindicato, José Stuppia, habló de municipios como Mar del Plata, Bahía Blanca, o Tandil donde, según reveló, la situación de sus trabajadores es comparativamente muchos más beneficiosa.

Tal cual señalaron ayer los municipales locales, el diálogo con las autoridades sigue cortado y no existe hasta el momento una instancia de diálogo para acercar las partes y analizar una solución. Mientras tanto, las carpas seguirán en la vereda de la intendencia, pronosticaron.

Horizonte

Stuppia admite que con José Eseverri es probable que lleguen a un acuerdo, por diversas razones. Aunque esta metodología de reclamo se mantendrá hasta que ese acuerdo esté firmado, señaló.

Según analizan los municipales, las autoridades arriesgan a un desgaste de la protesta, aunque ellos aseguran que la mantendrán firme. Y perciben que el nuevo gobierno que asumirá en diciembre, si es que la solución no llega antes, deberá plantear seria y rápidamente un acuerdo para descomprimir la situación, que amenaza con crecer.

Los sindicalistas ya tienen preparadas más carpas listas para reforzar las posiciones en la vereda municipal. No descartan que empiecen los piquetes y las gomas quemadas si la indiferencia persiste. "Vamos a dejar negro el cielo de Olavarría", arriesgó Stuppia.

Con todo, la lucha de los municipales afianza su presencia en pleno centro, directamente en la cara del poder, para lograr una mejoría generalizada. Saben que "no tenemos nada que perder", por eso la firmeza para reclamar mejores remuneraciones.

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1 comentario

maria -

Buena la pagina