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Municipales Olavarria en lucha

Bombos, gritos y presencia policial en una protesta que no pasó a mayores


El afuera del Palacio Rivadavia estuvo protagonizado por la protesta municipal y el vallado policial. Bombos, redoblantes, insultos y vuelo de preservativos por el aire fueron el paisaje callejero mientras en el adentro asumía el nuevo intendente de la ciudad. Cuando el acto concluyó, llevaron por unos minutos su protesta a las puertas del Teatro Municipal en el que Julio Bocca comenzaba su actuación. Después, volvieron a la mateada habitual en las carpas que tienen asentadas en las puertas del Palacio San Martín.

Claudia Rafael

crafael@elpopular.com.ar

El rumor empezó a circular lentamente hacia la media tarde. Junto a las carpas de protesta de los municipales, en las mismas puertas del poder político unos cuantos neumáticos apilados se sumaban al paisaje. "Vamos a prenderlas fuego", aseguró una trabajadora comunal dándolo ya como un hecho. Mientras tanto, se desarrollaba una asamblea de delegados en la sede del sindicato sobre la calle Rivadavia y unos cuantos decían sentir que el anuncio del Ejecutivo de que el traspaso de poder se haría con invitación expresa y personalizada había sido como "una mojada de oreja". Que sí, que no, así estuvieron durante buena parte de la tarde de ayer hasta que la oscuridad comenzó a ganar la ciudad.

Las gomas en verdad permanecieron durante todo el acto de asunción de José Eseverri como testigos silenciosas de lo que ocurría en los entornos. Nadie las incendió y simplemente luego fueron guardadas para alguna otra ocasión.

Los bombos, los petardos, una férrea presencia policial y todo tipo de gritos y de epítetos dirigidos particularmente a algunos hombres del poder fueron la escena de las afueras del Palacio Rivadavia. En el momento cumbre de la protesta llegaron a nuclearse unos 50 municipales que trataron de aguzar el ingenio pero que no pasaron a mayores.

La escena de los alrededores del acto estaba predominantemente ganada por el vallado y la presencia policial. Una treintena de integrantes de la Bonaerense estaban apostados del lado de adentro del vallado. Algunos con una remera blanca que ostentaba la inscripción "policía"; otros, con el clásico uniforme azul cubierto por una pechera anaranjado flúor y, finalmente, los de Infantería que bajaron de un camión celular y comenzaron a cubrirse de protectores en el pecho, las rodillas, la cabeza. Uno de ellos se permitió incluso agredir verbalmente a una empleada del hospital que les preguntó qué pensaban hacer y la respuesta fue escueta pero contundente: "vieja, no me rompas las pelotas".

De los 50 iniciales a la veintena del final, es decir, desde las 19.30 en que comenzaron a hacerse escuchar hasta las 21.30 en que dejaron el lugar, el ritmo iba y venía entre el enojo y los gritos a las salidas ingeniosas.

Al inicio estaban todos junto a sus carpas, que dejaron luego ante el llamado del secretario adjunto en ejercicio de la secretaría general, José Stuppia. "Vamos, vamos a la entrada". Todos se trasladaron y, tras ellos, también los policías de infantería que tuvieron que cambiar velozmente el sitio en que estaban apostados.

El ruido de los bombos se alcanzaba a escuchar como fuerte murmullo desde adentro. Pero cada tanto, arrojaban por el aire un petardo que, metro más metro menos, se acercaba peligrosamente a la puerta y el ruido entonces se redoblaba.

Una mujer se acercó con una gran caja toda repleta de sobrecitos plateados. De a uno comenzaron a sacarlos. Eran preservativos que, inflados, hacían volar por el aire como globos al viento. Y al mismo tiempo les gritaban a quienes salían o a los mismos policías: "¡Forros!".

Palabra va, palabra viene

Hubo particular encono hacia dos de los funcionarios o ex funcionarios que ingresaban al lugar. El primero fue el ex director de Vivienda Omar Ciriaco Iturregui, a quien le gritaban "devolvé el millón" o "el millón sigue sin aparecer". El otro es el -desde hoy- ex director administrativo del Hospital Municipal, el militar retirado Roberto Puente. Hacia él los epítetos adoptaban la forma de insulto, antecedidos por el sustantivo "milico".

Pero no eran los únicos receptores de agravios. Mientras Domingo Vitale, ex concejal, ex diputado, ex candidato a intendente y ex funcionario hospitalario ingresaba saludándolos con el brazo en alto, los municipales le devolvían la amabilidad al grito de "Mingo botón".

"Sólo les falta la caballería", le dijo una trabajadora comunal a un par de policías que se detenían a bordo de sus motos.

"Esto es sólo el aperitivo", se empeñaba en repetir otro de los municipales. Y sus gritos se diluían entre los bombos y redoblantes. Y luego agregaba: "prepárense, que recién empezamos".

Miedos

"Siguen teniendo miedo. El temor no se fue con Eseverri padre. Para muchos está más que presente y por eso no nos apoyan en esto", deslizaba otro empleado tambores en mano.

Una rueda de enfermeros y administrativos hospitalarios respiraba broncas profundas porque -decían- "el Hospital no da más. Es que no paran de renunciar enfermeras. La tentación de las clínicas privadas o de las fábricas es muy grande. En la guardia, de un plantel de nueve enfermeras profesionales, para el 24 de diciembre van a quedar sólo cuatro. En el último mes, hubo cinco que renunciaron. Es que mientras ahí el sueldo es de 920, en una privada es de 2000. Y lo peor es que no quedan enfermeras y empiezan a tomar estudiantes no recibidos a los que nosotros les tenemos que hacer de educadores".

Los administrativos -acotaban otros- "no llegamos ni en broma a 920. Estamos en 700 pesos. Y encima, están informatizando y los empleados no saben ni siquiera manejar una computadora. Y no hay capacitación. El caos es total".

Al teatro

A medida que las dos horas avanzaban el número de municipales en la protesta disminuía. "Nosotros sabíamos que las cosas iban a ser así. Cuando se armó el nuevo sindicato, cuando formamos la lista, yo insistía en que para una movida íbamos a quedar sólo los de la comisión directiva. Y en realidad, no somos muchos más", razonaba un dirigente mientras este diario le decía "esto de quedar veinte para ustedes no es bueno". "No, no es bueno", respondía.

-"¿Van a encender las gomas?", preguntó EL POPULAR a José Stuppia.

-"No, vamos a hacer algo mucho mejor", contestó.

Eso "mejor" a lo que aludía la cabeza del sindicato era llevar el ruido y los petardos apenas unos cincuenta metros al Sur. Ya el espectáculo de Julio Bocca llevaba poco más de media hora cuando entre risas y redoblantes se instalaron -petardos en mano- en las puertas del Teatro Municipal. "Lo queremos desconcentrar. Lo lamento mucho por el espectáculo. Pero estamos en una lucha", aseguró un referente gremial. Y como parte de esa "lucha" todos sentían que lo de ayer era apenas un puntapié inicial que lo que vendrá. No hay que esperar demasiado, coincidían unos cuantos. "El lunes será el plenario de 70 delegaciones" de la Provincia que confluirán en el centro de la ciudad.

"Es que alguna vez van a tener que escucharnos. No puede ser que hayamos hecho 17 pedidos de audiencia a través de mesa de entrada y jamás el Intendente se haya dignado a recibirnos", aseguró otro integrante de la comisión directiva.

Nada de lo que ocurrió ayer pasó a mayores. Como comenzó, terminó. Y unos cuantos paseantes que pasaban por allí daban su propia pincelada de realidad cuando preguntaban: "¿Qué está pasando ahí adentro que hay tantos policías?".

FUENTE: DIARIO EL POPULAR 

FUEGO- INTOXICADOS

Esta vez es en serio, no estoy mintiendo
algo se prende fuego
sé que muchas veces dije que el lobo venía
pero esta vez el lobo está acá
Se prende fuego, mi pelo, mi piano
mis discos, la ropa y el perro
puede ser que otra vez no sea cierto
pero siento como el fuego me quema por dentro
Esta vez es en serio
Dame un balde de agua o de arena
o pasame el matafuego
que el incendio está cerca
y no voy a quemarme sin antes pelear
Fuego, fuego, fuego, fuego
estamos enfermos
fuego, fuego

MARTES A LAS 19 HS. EN EL SALÓN MUNICIPAL RIVADAVIA


 

La Municipalidad de Olavarría informó que el martes 11 de diciembre en el Salón Municipal Rivadavia, a las 19 horas, puntualmente, se realizará el acto constitucional en virtud del cual asumirán los nuevos consejeros escolares, quienes prestarán juramento, como así también las autoridades de dicho Consejo.

A continuación el Honorable Concejo Deliberante realizará la sesión especial preparatoria, a fin de proceder a tomar juramento a los concejales electos en las elecciones llevadas a cabo el pasado 28 de octubre y designar las autoridades del cuerpo, las que también prestarán juramento en dicho acto.

Finalmente el presidente del Honorable Concejo Deliberante tomará juramento al Intendente electo doctor José María Eseverri, quien posteriormente hará lo propio con los secretarios que conformarán su gabinete.

Los actos finalizarán con los discursos del Intendente saliente, doctor Julio Alem, y del Intendente electo, José María Eseverri.

Por último se informó que 

el ingreso y asistencia a los actos de toma de juramento a Consejeros Escolares y sesión especial preparatoria, será exclusivamente con invitación personal e intransferible

, debiéndose presentar la misma para el ingreso al Salón Municipal Rivadavia.



LAS ENTRADAS SON “PERSONALES E INTRANSFERIBLES”

 
José Eseverri asumirá en el Salón Rivadavia con un control de ingresos muy estricto: ¿preocupación por protestas en el acto?

El intendente electo asumirá a las 19:00 con un acto en el Salón Rivadavia donde habrá u protocolo inusual. No será abierto al público, como suelen serlo este tipo de ceremonias en la ciudad. José Eseverri asume en un clima de protesta de un sector de los empleados municipales y el oficialismo no quiere dejar el campo libre para el abucheo. Todo un indicador de la principal tarea política que enfrentará el nuevo mandatario: la construcción de una imagen de autoridad incuestionable.

Al lado del camino-Fito Páez

 


 
Me gusta estar al lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa
Me gusta abrir los ojos y estar vivo
Tener que vérmelas con la resaca
entonces navegar se hace preciso
en barcos que se estrellen en la nada

Vivir atormentado de sentido, creo que esta, sí,
esta es la parte mas pesada


En tiempos donde nadie escucha a nadie
En tiempos donde todos contra todos
En tiempos egoístas y mezquinos
En tiempos donde siempre estamos solos
Habrá que declararse incompetente
en todas las materias del mercado
Habrá que declararse un inocente
o habrá que ser abyecto y desalmado
Yo ya no pertenezco a ningún ismo
me considero vivo y enterrado
Yo puse las canciones en tu walkman
el tiempo a mi me puso en otro lado
Tendré que hacer lo que es y no debido
Tendré que hacer el bien y hacer el daño
No olvides que el perdón es lo divino
Y errar a veces suele ser humano


No es bueno nunca hacerse de enemigos
que no estén a la altura del conflicto
Que piensan que hacen una guerra
y se hacen pis en la cama como chicos
Que rondan por siniestros ministerios
haciendo la parodia del artista
Que todo lo que brilla en este mundo
tan solo les da caspa y les da envidia

Yo era un pibe triste y encantado
de Beatles, Caña legui y maravillas
los libros, las canciones y los pianos,
el cine, las traiciones, los enigmas
mi padre, las cervezas, las pastillas, los misterios, el whisky malo,
los óleos, el amor, los escenarios
el hambre, el frío, el crímen, el dinero y mis 10 tías
me hicieron este hombre enreverado
si alguna vez me cruzas por la calle
regalame tu beso y no te aflijas


Si ves que estoy pensando en otra cosa
no es nada malo es que paso una brisa

la brisa de la Muerte enamorada
que ronda como un ángel asesino
Mas no te asustes siempre se me pasa
es solo la intuición de mi destino


Me gusta estar al lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa
Me gusta regresarme del olvido
para acordarme en sueños de mi casa
El chico que jugaba a la pelota
del 49585
nadie nos prometio un jardín de rosas
hablamos del peligro de estar vivos


No vine a divertir a tu familia
mientras el mundo se cae a pedazos
Me gusta estar al lado del camino
Me gusta sentirte a mi lado
Me gusta estar al lado del camino

Dormirte cada noche entre mis brazos
Al lado del camino
Al lado del camino
Al lado del camino
Es mas entretenido y mas barato
Al lado del camino
Al lado del camino.
 

Es formidable el adelanto tecnológico pero no a costa del hambre de todo el personal del Hospital. La tecnología de por sí sola no atiende a pacientes, me parece que los olavarrienses deben despertar de este sueño letargoso y darse cuenta de que continuamente se les está "vendiendo" este maravilloso hospital solo con tecnología. No estamos en contra de los adelantos, que quede claro, pero a medida que estos funcionarios sigan sufriendo de sordera e insensibilidad social la comunidad en su totalidad debe conocer estos manejos siniestros disfrazados de avances comunitarios